Si buscáis pepitas de oro en placeres de ríos, es posible que os encontréis perdigones de plomo. El plomo metal disperso en nuestros espacios naturales es una plaga generada por los cazadores… sin embargo, el plomo nativo, es decir, el metal formado naturalmente, aunque raro, en especial si consideramos la cantidad de yacimientos de plomo que existen, es bastante común. En el yacimiento sueco de Langban, se han encontrado masas de plomo elemental de hasta 51 kg de peso, cristales cúbicos de hasta 6 cm y en forma de pepitas en los ríos de la zona. En Broken Hill (Australia) se encuentran masas de varios centímetros. Se ha dado el caso de plomo formado “fosilizando” raíces de árboles: la materia orgánica de la raíz reduce un fluido rico en plomo formado por oxidación de un yacimiento con galena, precipitando el plomo metal.

Imagen de una nota sobre el descubrimiento de plomo nativo en 1772 en Monmouthshire (Gales, Reino Unido), el primer informe de plomo en estado elemental en la Naturaleza hallado en Europa.
Plomo nativo de la mina Garpenberg Norra, en Suecia. El plomo nativo es muy raro, debido a que se altera con relativa facilidad. Pero la mina Garpenberg es un yacimiento clásico, de donde se han extraído los mejores ejemplares del mundo.

Información general de las propiedades del plomo en la RSC y en Elementos de la Tabla Periódica.

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