La Tabla Periódica de los Elementos

Quiro compartir mi fascinación por la Tabla Periódica. Dado que para cada elemento hay muchísima información disponible en internet, sería un trabajo redundante hablaros de cosas como las propiedades, descubrimiento, etc. En su lugar, prefiero que veamos el aspecto de los elementos, de modo que os presento una Tabla Periódica visual, que vamos construyendo poco a poco con imágenes de primera mano de los elementos químicos que he realizado tanto sobre muestras naturales, como elementos obtenidos por mí mismo en el laboratorio u obtenidos de diversas fuentes.

ptable-didactica

SEGUNDO PERIODO

TERCER PERIODO

CUARTO PERIODO

QUINTO PERIODO

SEXTO PERIODO

SEPTIMO PERIODO

¿tienes imágenes de elementos químicos de primera mano y te apetece contribuir a ésta tabla periódica? encantado de que contribuyas!

Introducción a la Tabla Periódica

La lógica de la organización de los Elementos Químicos es, posiblemente, uno de los mas bellos y fascinantes descubrimientos de la Humanidad. Contiene la quintaesencia de la organización y las propiedades de la materia y, en un vistazo, nos explica por qué los objetos, los minerales, los seres vivos, todo, es como es. A mi me ha fascinado desde que tenía 10 o 12 años, en mis primeras visitas al Museo Nacional de Ciencias Naturales, en Madrid, donde por primera vez pude percibir la lógica de la relación entre los elementos que componen los minerales y sus propiedades. Esta fascinación la comparto con Oliver Sacks (“El Tío Tungsteno”, un libro muy recomendable). En una escena de la película Despertares (Penny Marshall, 1990), Oliver Sacks (encarnado por Robin Williams) le dice a Robert de Niro, explicándole cómo se organizan los elementos en la Tabla Periódica:

Es el Universo en su esencia (…) cada elemento tiene su lugar en el Orden. No se puede cambiar, es seguro pase lo que pase…

La representación de los elementos químicos en la Tabla Periódica es una de las modelizaciones mas elegantes de la Historia de la Ciencia. De un modo magistral se ordenan todos los elementos químicos de la Naturaleza, de tal modo que sus propiedades no son aleatorias, sino que van ordenándose igualmente siguiendo el orden marcado por su número atómico. Como buen modelo científico, la Tabla Periódica tiene valor predictivo: a partir de las propiedades de algunos elementos, podemos predecir las propiedades de otros elementos sin necesidad de verlos, simplemente por la posición que ocupan en la tabla. Esta capacidad predictiva ha sido esencial en el descubrimiento de elementos como el germanio o el tecnecio. Además tiene capacidad explicativa: descubrimos que las propiedades químicas de los elementos se pueden explicar a partir de algo tan sencillo como su configuración electrónica, es decir, cuantos electrones contiene el átomo y cómo se ordenan.

mendeleiev y brauner
Dmitri Mendeleev y Bohuslav Brauner

Si bien se considera a Dmitri Mendeleev el padre de la Tabla Periódica, como suele ser habitual en ciencia, no ha sido un trabajo único. En la imagen de la derecha veis a Mendeleev junto con Bohuslav Brauner, un importante químico checo, quien fué el primero en confirmar las predicciones de Mendeleev respecto a las propiedades de los elementos que quedaban por descubrir, en base a la ordenación de los elementos ya descubiertos.

Brauner fue el autor de una de las primeras versiones de la Tabla Periódica de los Elementos en su forma moderna:

 chartBrauner

Sin embargo, la forma que utilizamos actualmente se debe a dos científicos: el físico y premio Nóbel de Química norteamericano Glenn T. Seaborg, uno de los descubridores del plutonio, el americio y el curio, que aquí vemos con la Tabla Periódica en un diseño que muchos químicos mayores recordarán:

seaborg.big

Sin embago, menos conocido es el hecho de que, anteriormente, otro químico norteamericano, Horace Deming, propuso el aspecto actual de la Tabla en los años 1930:

demming

Es interesante que Deming no tenía demasiado claro dónde ubicar el hidrógeno (y es que realmente no encaja bien del todo). El berilio figura como Gl, ya que en su época se llamaba glucinio, por el sabor dulce de sus sales. El astato y el francio aún no se habían descubierto y figuran con un interrogante, aunque en su lugar correcto. Y una cosa que me gusta de la tabla de Deming es cómo relaciona el fósforo con el vanadio, el azufre con el cromo y el cloro con el manganeso. Si os gustan los minerales, veréis lógico entonces que los tanto los cromatos y los sulfatos como los vanadatos y los fosfatos se clasifiquen juntos.

Comparad la tabla de Deming  con la tabla en su forma actual:

Periodic_table_large

Actualmente se están proponiendo otros diseños, pero a mi me gusta éste, que veo lógico y elegante. Aunque tal vez es debido simplemente a la costumbre. También hay una moda de hacer “tablas periódicas” con otras cosas, como la “tabla periódica de los quesos” o la “tabla periódica de los tipos de letra” etc., cosa que me parece una ridiculez.

Leave a Reply

Your email address will not be published.

fifteen − = seven