Hoy, todo el mundo esta preocupado por el fin del mundo. Entiendaseme bien…la mayoría de la gente, afortunadamente, lo está en el sentido de cómo hacer la broma mas ingeniosa sobre ello…pero algunos, y es lo alucinante, estan preocupados en serio. Por si no fuera suficiente con los terrores finiseculares que nos acompañan desde que los romanos nos dejaron y se instauró nuestro actual calendario, ahora los extrapolamos a los mayas y su calendario. Claro, los menos preocupados por el fin del mundo son ellos. O mas bien sus descendientes (no se si realmente quedan mayas con pedigree) a quienes esto les ha venido muy bien para dar a conocer su cultura, que la gente por fín aprenda a distinguir los mayas de los aztecas y, sobre todo, para vender muchos calendarios mayas, horóscopos mayas, figuritas etc.

Asi que yo hoy voy a dirigir mi mirada al mundo también, pero desde la perspectiva de otro mundo de los que nos acompañan en nuestro Sistema Solar: Saturno. Hoy he podido ver esta preciosa imagen:

Credito de la imagen: NASA/JPL/Space Science Institute

Esta imagen ha sido la mas votada en un concurso para elegir la imagen preferida de todas las que ha obtenido la nave Cassini en su preciosa, científicamente impagable y ya legendaria misión de exploración del sistema de Saturno. Muestra a saturno en contraluz, con el sol asomando muy tímidamente…el contraluz muestra los anillos con una claridad única. Pero esto no es lo que mas ha llamado la atención de la gente. Fijaos bien…fijaos bien…:

Ese punto azul pálido que se ve, casi disimulado entre los anillos de Saturno…es nuestra casa, la Tierra.
Se ve tan pequeña, apenas un insignificante punto en la distancia. Y ahi estamos todos nosotros metidos. Supongo que la misma fascinación con la que muchos vemos nuestro propio planeta desde la distancia, soñando que vamos en el Enterprise viajando entre cientos de mundos desconocidos, es la misma con la que yo mismo vi por primera vez el planeta Saturno desde la Tierra, desde mi casa, con mi Schmidt-Cassegrain de 8”:

Esta imagen es de la primera vez que vi Saturno con mis ojos. Supongo que, con la imagen anterior, Saturno me devuelve la mirada. Que tiempo tan fascinante vivimos, que podemos mandar nuestros exploradores robóticos por todo el sistema Solar…que triste habría sido quedarnos solo con ésta imagen. Pero si vemos una imagen como ésta con los ojos de un niño, siempre querremos mas, saber mas y ver mas. Por eso, la primera vez que un hombre puso los ojos en un telescopio y en un microscopio, para extender sus límites, para adquirir un poder que sus ojos no le daban, cambió la realidad y el mundo para siempre. Cuando la gente piensa en los hitos de la Ciencia, piensa en Newton, o en Einstein. O cualquier otro. Sin embargo nadie se acuerda de los pioneros que pusieron sus ojos en estos dos instrumentos mágicos y maravillosos que nos cambiaron la vida a mejor, crearon la ciencia moderna, nos dieron otra visión del mundo y su realidad para siempre y el impulso para querer llegar mas lejor y mas al fondo del universo que nos rodea.

Una sorpresa para mi fue enseñarle Saturno a mi sobrino de 3 años. Inesperadamente, no solo supo verlo con el telescopio, sino que sus ojos se movian fascinados del ocular al cielo y vuelta al ocular, como si no pudiera creerse que esa imagen que veía se correspondía con el puntito brillante del firmamento. No esperaba que un niño tan pequeño pudiera sorprenderse asi y verlo con la suficiente curiosidad como para pedir “mas”. Tal vez no es eso lo que debiera sorprenderme, sino lo contrario: ver a los mayores, que, en su mayoría, han perdido ese espíritu que transporan los niños y ser incapaces de sentir nada cuando ven algo como esto. Me siento feliz de seguir siendo un niño. Y de haber tenido la suerte y privilegio de trabajar en Ciencia. Para mi nunca han sido importantes ni el curriculum, ni los papers, ni los indices de impacto. Hace dos años que no actualizo mi curriculum y me da por saco tener que hacerlo ahora, porque no me gusta mirar atras. Y es que mirar atrás me hace recordar no lo que he hecho, sino lo que me dejé por hacer, por escribir y por descubrir. Yo solo quiero mirar hacia adelante. Nunca he querido ser funcionario,  ni ser IP de grandes proyectos, ni tener muchos articulos de alto indice de impacto segun ISI web, ni ser el campeón del lugar. Solo queria ver mas y saber mas. Y sentir el gusanillo del descubrimiento al ver un nuevo bicho, un nuevo mineral o un nuevo resultado de un experimento…Si trabajais como cientificos y no sentis algo así, creedme, os estais perdiendo algo muy grande y muy bonito, que es lo que se siente al convertir una mirada a traves de los oculares de un instrumento en un espectáculo, o en un precioso viaje mucho mas rico e interesante que una semana en Cancún.

Este es Saturno visto por mi sobrino de 3 años. Le pedí que dibujara Saturno tal como lo vió por el telescopio, tomó el lápiz y el papel e hizo un dibujo. No le gustó nada, soltó el lapiz haciendo un pff bastante contrariado y se fué. Se quedó mas o menos un par de minutos sentado en silencio, luego volvió espontaneamente e hizo este dibujo. Lo miró durante otros segundos más y me lo dió con gesto de “no me gusta nada, pero es lo que hay”. Supongo que para un niño tan pequeño es imposible representar la profundidad, asi que digamos que proyectó la imagen de Saturno en dos dimensiones, algo que chocaba con su recuerdo tridimensional. Siempre me fascinará el proceso mental que tuvo ese dia, desde que vió el telescopio por primera vez. Creo que si regamos la semilla de la curiosidad y fascinación de los niños, y logramos que la mantengan aunque crezcan, conseguiremos en muchísimos casos adultos interesantes e incluso maravillosos.

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